Son generalmente dos bolas unidas por una cuerda, con diferentes pesos en su interior, también existen versiones con una bola, hay bolas de diferentes materiales pero las más recomendadas de usar son de silicona médica, ya que se trata de un material seguro y no poroso que puede ser limpiado y esterilizado de manera sencilla.

Por el nombre se puede pensar que este juguete sexual es de ascendencia China, pero no es así, su origen se encuentra en Japón y era utilizado por las Geishas (Artista tradicional japonesa) para mejorar sus artes amatorias, contrayendo los músculos pélvicos con la intención de hacer sonar las bolas chinas, creando así sonidos rítmicos para llamar la atención del hombre.

Su uso es más cotidiano en mujeres que han dado a luz, debido al esfuerzo ejercido por la musculatura pélvica deja la zona muy débil lo que se traduce en problemas de incontinencia urinaria, este mismo problema lo sufren mujeres en la menopausia.

BENEFICIOS DE EJERCITAR EL SUELO PÉLVICO

El suelo pélvico se refiere a la musculatura de la zona abdominal baja que mantiene la vejiga, útero y el recto. Cuando esta musculatura se debilita comienzan los problemas de salud como la mencionada incontinencia urinaria, prolapso o caída de los órganos intraabdominales y problemas de carácter sexual.

Los ejercicios se recomiendan no importando edad ya que siempre resultan beneficiosos si se realizan correctamente.

¿CÓMO ELEGIR TUS BOLAS CHINAS?

Escoger la talla adecuada ayudará a realizar correctamente los ejercicios pélvicos y llevarlas con comodidad.

Existen 3 tamaños: pequeñas, medianas y grandes.

Estas medidas son orientativas, ya que cada fabricante puede variar en tamaños, las bolas medianas o grandes están recomendadas para aquellas mujeres que tengan el suelo pélvico algo debilitado, también es recomendable para las mujeres que han tenido uno o varios partos vaginales o sufran de incontinencia urinaria, las bolas pequeñas son adecuadas para aquellas mujeres que no han sido madres aún.

En cuanto al peso, mientras mayor sea mayor será el entrenamiento, para comenzar el peso debe de ser de 28 gramos para mujeres con el suelo pélvico debilitado a 35 gramos para aquellas que tienen la musculatura menos débil.

Una vez que tengas claro que bolas chinas son para ti, aquí te explico el cómo debes ponerlas.

Puedes empezar por una o dos bolas pero escoge siempre el menor peso posible que ofrezcan tus bolas chinas, siempre habrá tiempo de subir de peso. El objetivo es que estés cómoda y no te frustres.

Las bolas chinas deben quedar colocadas en la vagina, aproximadamente a la misma altura donde quedaría puesto el tampón, y con la cuerda ligeramente fuera para poder extraerlas con facilidad.

Utiliza un poco de lubricante para introducirlas, eso sí, opta siempre por un lubricante de base agua, ya que el lubricante de base silicona puede dañar tus bolas chinas. Una gota de lubricante será suficiente, para evitar que las bolas resbalen demasiado.

La primera vez que te las pongas lo más importante es que estés tranquila ya que, si te pones nerviosa los músculos de tu vagina se contraerán. Si notas cualquier roce, utiliza un poquito más de lubricante y, si es necesario, para e inténtalo de nuevo un poquito más tarde.

Una vez estén colocadas, ponte de pie. Notarás que las bolas tienden a caer, pero tus músculos vaginales contraerán el músculo de forma inconsciente. Empieza a moverte para que las bolas internas empiecen a vibrar y la musculatura del suelo pélvico empiece a trabajar.

Al principio será suficiente con 10 o 15 minutos al día. Si tienes el músculo del suelo pélvico muy debilitado, prueba a contraer los músculos estando acostada. El paso siguiente sería sujetarlas estando de pie y, por último, andar con ellas.

A medida que te sientas cómoda con ellas puedes ir aumentando el tiempo poco a poco, cuando te sientas cómoda anímate a salir incluso a la calle con ellas