Cuando hablamos de infidelidad hacemos referencia al engaño sexual o amoroso de nuestra pareja. Ya sea que haya tenido un simple desliz con alguien o sea una relación permanente. Cierto que cada circunstancia varía la percepción de la infidelidad, es decir, cada relación social marca su propia afectación. Se puede ser infiel a un amigo, a un familiar, a un empleo, incluso a equipo de futbol. Es decir, cambios de manera parcial nuestra preferencia por alguien o por algo.

En el caso de las relaciones amorosas, la infidelidad puede alcanzar niveles patológicos como es el caso del Complejo de Clitemnestra o Infidelidad Compulsiva.

Cuenta el mito griego que Agamenon, su esposo, sacrifica a su hija Ifigenia para continuar el viaje a Troya, a lo que Clitemnestra decide matarlo en venganza. Es un acto de infidelidad a las causas de su esposo.

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En la relación amorosa, cuando ella se ha sentido ofendida, por cualquiera que sea la razón, buscará ser infiel a manera de venganza y matar simbólicamente a su pareja, incluso en casos ya muy extremos llega a la muerte real, para saciarse.

Ella no tiene la voluntad de terminar la relación, busca lastimar, aunque no se da cuenta que ella también se está lastimando. No es capaz de terminar el apego, no es capaz terminar la relación, ni es capaz de sanar las heridas que pueda tener. Se dice que esta venganza puede venir desde algún posible maltrato paterno, incluido el abuso o la violación sexual, hasta resentimientos con los hermanos, amigos, anteriores parejas amorosas o sexuales…

Y no sólo termina lastimando a la pareja, también puede ser lastimado el amante. Puede ser que el segundo quisiera tener un nuevo encuentro y la venganza se extiende también contra él, ya que el complejo se determina hacia la figura masculina, no hacia una persona en particular.

En estos casos, ella deberá acudir a recibir ayuda profesional para iniciar el proceso de sanación de las heridas. No estamos hablando de una situación de cánones sociales, de que la infidelidad sea mala o no, sino de lo patológico que puede llegar a ser esta situación. Hablamos de recuperar la autoestima, de reconstruir un autoconcepto que le permita llevar una vida sexual saludable.