El maltrato psicológico en la pareja es un tipo de violencia, yo diría que el más generalizado y sobre todo, el más normalizado. Es este un tipo de violencia apenas detectable, difícil de probar aunque su poder lesivo puede ser infinitamente superior al de la violencia física.

Del mismo modo, Las víctimas de este tipo de maltrato a veces buscan maneras de justificarlo, porque no se percibe claramente al no expresarse de forma directa. Sin embargo, el maltrato psicológico puede llevar al sujeto a perder su equilibrio mental.

¿Cómo se identifica una víctima de maltrato psicológico?

  • Cuestiona su propia forma de ser, sus actitudes y comportamientos
  • Excusa y exculpa a su maltratador, a la vez que se culpa a sí misma
  • Duda de ella misma y de sus acciones
  • Presenta sentimiento de inferioridad y dependencia emocional

Las siguientes características que te brindo te harán saber si vives maltrato psicológico.

  • Te habla con sarcasmo, burla o desprecio. La persona que maltrata psicológicamente trata a su víctima de forma despectiva, menospreciándola y ridiculizando sus acciones.
  • Te hace sentir vulnerable y pequeña, al mismo tiempo que intenta imponerte su superioridad y sus creencias.
  • Intenta aislarte de tus familiares y amigos, haciendo alusiones negativas a ellos, enfrentándoles o haciéndote creer que no te convienen o no te quieren.
  • La comunicación no es directa: esquiva tus preguntas, rechaza el diálogo y niega el conflicto.
  • Te amenaza con abandonarte o con hacerte daño de forma física. Puede utilizar la violencia de forma indirecta sobre objetos o personas de tu alrededor para intimidarte.
  • Te hace sentir culpable cuando realizas algo con lo que no está de acuerdo. Te chantajea o genera en ti sentimientos de remordimiento para lograr sus objetivos.
  • Te controla económicamente, en tus relaciones personales o en tu vida laboral, para que no seas independiente en ningún ámbito.
  • Organiza tu tiempo libre sin consultar, mira tú móvil, sientes tensión o miedo a equivocarte, juzga lo que haces o dices o te pones, te responsabiliza de su estado de ánimo.

En definitiva, vas dejando de ser tú para convertirte en una especie de fantasma que intenta encajar en un presunto modelo hecho a la medida de los deseos de la otra persona. insisto en que las circunstancias influyen, pero no determinan, luego nada justifica el maltrato hacia otros aun habiendo sido ellos mismos víctimas del mismo.

SOLTAR LAS CUERDAS QUE NOS ATAN.

¿Sabes cuando estás atando una cuerda para que no se te escape de las manos? Si en cuanto la sueltas la cuerda se escapa de tus manos, el esfuerzo que estás haciendo ahora mismo probablemente ¡las dañe!

Si piensas en soltar la cuerda o no, o si tienes claro que lo mejor sería soltarla, pero no te ves capaz o cuesta, es un buen momento para lograr hacerlo de una vez por todas.

La libertad que sientes no podrás ni describirla. Te llenaras de esa paz interior que hace flotar al ser humano entre las personas. Se puede decir que por ahora tienes temor, inseguridades, tu autoestima brilla por su ausencia y tu confianza reside toda en esa persona que tiene el mayor de tus respetos. Te invito a soltar a desprenderte de esos apegos, a vivir con sentido y sobre todo a tener encuentro con tu amor interno.

¿Qué tan importante son los sentimientos, para soltar la cuerda?

Los sentimientos son muy importantes para reaccionar, tomar las mejores decisiones, en algún momento pueden ser motivadores positivos. La ira puede ayudarnos a resolver un molesto problema. El miedo nos empuja a correr fuera del peligro. Las heridas que se repiten y el dolor emocional nos dicen que nos mantengamos alejados. Nuestros sentimientos también nos pueden dar claves para conocernos a nosotros mismos: nuestros deseos, necesidades y ambiciones. Nos ayudan a descubrirnos ya conocer lo que realmente estamos pensando. Nuestras emociones también golpean esa parte de nosotros que busca y sabe la verdad y desea la autopreservación, el automejoramiento, la seguridad y la bondad.

De igual manera, ahora mismo te estás preguntando. Te estás atando a alguien, a una relación que no te está haciendo ningún bien. No vamos a decir que no cueste soltar la cuerda, pero en ocasiones somos algo masoquistas y preferimos soportar ese dolor atroz por el que estamos pasando.

Para concluir, tu puedes, eres el dueño de tus sentimientos, no necesitas hacer demás, para ser aceptado, suelta todos esos nudos que te atan, que no te dan libertad, que no te dejan que confíes en tus propios sentimientos, vuela más allá de la misma vida, regrésate y repite conmigo soy fuerte y suficiente para darme ese amor propio que merezco y romper los nudos.

“Depender de la persona que se ama es una manera de enterrarse en vida, un acto de automutilación psicológica donde el amor propio, el autorrespeto y la esencia de uno mismo son ofrendados y regalados irracionalmente”.

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