Este tema no es exclusivo de solo algunas personas, porque habría que entender que todos al final llevamos cicatrices emocionales, en gran o menor medida, pero tienes que estar consciente que están allí, ya que de ellas se desprenden los problemas con la autoestima, valoración, ego que dañan de adultos. Lo que puede indicar que el niño interior no tratado puede dar pie a un adulto insano a nivel emocional.

Una de los grandes logros del niño interior es que podemos cambiar todo lo negativo del pasado y algo muy importante es que esta sanación puede venir de nosotros mismo, aunque llevamos cicatrices desde la infancia nuestro YO actual puede ayudar y ser alivio para curar al niño y sanar al adulto.

En este medio, lo primordial es reconocerte, resulta increíble como muchas veces nos fijamos cómo éramos físicamente, pero bloqueamos sentimientos y emociones, por ello debes tomar el tiempo que sea necesario para explorar dentro de ti: ¿Cómo fuiste? ¿Cómo eran tus reacciones? ¿Cómo era tu comportamiento? ¿Qué sentías? ¿Qué te perturbaba? Pero algo muy importante ¿Qué te hacía feliz? Y te preguntaría muy en el fondo ¿Cuál era la frecuencia en que vivías lo que te hacía feliz?

Ya una vez que tengas respuesta de cada una de estas preguntas es necesario que emprendas el camino de la visualización, porque debes colocarte en aquel tiempo donde eras niño (a), inclusive puedes realizar visualizaciones en distintas etapas de tu infancia (todo va depender de los momentos cruciales de tu vida).

La intención de esto es rehacer parte de tu vida que habías olvidado, la única diferencia es que tu YO adulto le va proporcionar todo lo que necesita tu niño interior. En otras palabras, serás tú verdadero super héroe.

Lo mejor de todas estas visualizaciones es que puedes cambiar los recursos, puedes otorgar todo lo que le hizo falta a ese niño (a) interior y lo más importante es que puedes ser TÚ la persona que le brinde las atenciones y el cariño que de niño anhelabas.

Siento que en cierto modo puede dar miedo reencontrarse con ese niño que tenías en el olvido y peor aún que seas tú el que abrace y consienta esa parte tuya que habías abandonado.

Esto sin contar las palabras alentadoras que puedes decirte: “Estoy orgulloso de ti” “Eres el mejor niño que he conocido”, “Me gusta estar contigo”, “Te Extrañe”, “No sabes lo importante que eres para mí”, “Te amo”, Puedes lograr todo en esta vida, si te lo propones”, “siempre quiero verte feliz”, entre muchas otras frase y palabras que puede decirle a niño (a) que está dentro ti.

Para finalizar, debes recordar que puede ser un trabajo arduo, que no está exento de dolor o de angustia, pero sanarlo tendrá una recompensa grande que obtendrás, quizás descubras que tu vida está llena de vitalidad y de inocencia.

Tal vez sientas más libertad, capaz de jugar, y de divertirte con todo el cuerpo, espíritu y descubras que una energía que desconocías te recorre todo el ser y entonces allí sabrás que llevas de la mano al niño interior(a) que dejaste de ser.

“Siempre las necesidades laten dentro de nosotros y buscan ser satisfechas”