ESCUCHAR, CUIDAR y SANAR NUESTRO NIÑO INTERIOR

En todo momento, llevamos dentro el niño que alguna vez fuimos, con sus ilusiones, deseos, actitudes y algo muy importante también sus heridas. ¿Como lo recupero Y como lo sano?

De niños, la mayoría de las personas sufren de carencias, han tenido cuestiones que los adultos que los rodeaban no pudieron satisfacer o que considera que debían ser postergadas para conseguir una mejor educación.

Entonces empiezas a preguntarte y ¿Cómo puedo recuperar y sanar mi niño interior?

Estas necesidades aun palpitan dentro de ti y buscan ser satisfechas. Por ello, si no te detiene a escuchar que te dicen y que necesita tu niño interior, te encontraras a menudo en la misma situación, sin saber qué es lo que se busca en ellas.

Como esas necesidades son, por fuerzas, Infantiles, muchas veces nos son aceptadas para tu vida adulta, que te dices “Tú no tienes porque sentir esto” o “Tú no debes querer aquello”, pero la realidad es que sientes y quieres esas cosas y, por eso, intentas cubrirlas por caminos rebuscados, indirectos y con mayor frecuencia en aspecto torcidos.

De la misma manera, muchas veces dejas de escuchar, desatender a ese niño que llevas dentro, pero eso tiene sus consecuencias muy severas para tu vida. El niño interior posee todas las características que tenías de pequeño, gustos, ilusiones, actitudes, pero muy marcada las carencias y necesidades.

EL PROTECTOR DE TUS ILUSIONES

En el niño interior esta toda nuestra autenticidad y espontaneidad, tus ilusiones y los deseos mas profundos descansan en él, protegido de los mandatos que hemos interiorizados y de todas las renuncias que has hecho para adaptarte o para encajar

Por eso, cuando te desconectas del niño, muchas veces te quedas sin motivación, inhibido, sin saber como continuar: has cortado lo mas vital de tu ser, la parte que lucha por crecer y descubrir, de igual forma, también puedes quedar atrapado por la timidez o la falsedad, dos modos de oculta lo que realmente eres.

Si en algún momento has sepultado a tu niño interior en un lugar muy profundo de tu ser. La vida comienza a parecerte insignificante, pues es tu niño interior quien posee la capacidad de asombro, es tu niño quien puede maravillarse frente a las cosas sencillas y encontrar el valor que la vida tiene por si misma sin ni tan siquiera preguntarte por ello.

SEGUIR REPITIENDO PATRONES

A menudo te avergüenzas de varios aspectos de ti mismo, de vulnerabilidad, de la dependencia, de la ingenuidad…Y entonces, empiezas a ser con el niño interior lo que te hicieron a ti, los adultos cuando eras niño, ignoras tus necesidades. Le dices “Empieza a crecer” “Ya no estas para tus niñerías”

Sí, de niño, fuiste criticado, te criticaras también.

De la misma manera, al cabo del tiempo comenzamos a tratar del mismo modo a los demás, y así los criticamos, los maltratamos, los abandonamos o los aislamos.

Entretanto, cada vez mas despavorido, se va escondiendo el niño en un lugar más profundo hasta que ya no puedes escucharlo y olvidas que existe y pero aun que algún momento llego a existir.

APRENDE A ESCUCHARTE

Sí deseas llevas una vida integra, en la tengas un desarrollo verdadero, entonces debes llegar al tu “NIÑO INTERIOR” y escuchar que es lo que tiene que decirte, y comprometerte en la tarea de sanar tus heridas.

“¿Cómo conseguirás esto?”, puede que te estés preguntando después de leer esto. Lo cierto es que no hay una receta específica, sino que cada uno tendrá que buscar tu propio modo o buscar un especialista para que te ayude a realizar el proceso del perdón y aceptación.

Pero puedo decirte que la verdadera intención de encontrar a nuestro niño interior ya nos acerca más a nuestro objetivo.

SANAR VIEJAS HERIDAS Y VOLVER A LA INOCENCIA.

Cual sea la manera que utilicemos para comenzar a escuchar a nuestro Niño Interior, debes prestar mucha atención a sus heridas, escúchale sin juzgarlo, pero sobre todo intenta comprender cada necesidad que surja.

Una vez hayas identificado lo que tu niño interior necesita, debes hacerle saber algo muy importante, solamente tú puedes darle al niño que fuiste lo que careció, recuerda que solamente tu y nadie mas que tu puede hacerlo.

Del mismo modo, el adulto que eres actualmente debe de dar al niño aquello que los adultos de entonces no supieron, no pudieron o no quisieron darte.

Si tus padres, ni tu pareja, ni otras personas pueden reemplazarte en esta tarea ya que exclusivamente tu responsabilidad y tu debes estar a cargo

Tienes que tomar en cuenta que es un trabajo muy fuerte, que no va a estar exento de dolor o de angustia, pero obtendrá una gran recompensa grande, pues quizás descubras que tu vida de repente esta llena de vitalidad y de inocencia.

En algún momento te sientes mas libres y liviano, capaz de jugar, de divertirte con todo tu cuerpo y con todo tu ser, y empieces a descubrir que una energía desconocida te recorre todo el cuerpo, entonces sabrás que llevas de la mano al niño.

“Si mi Niño Interior hablase, ¿qué me diría que le hace falta? ¿Qué le gustaría?”