Sexo diferente

El embarazo no supone el fin de las relaciones sexuales, todo lo contrario solo habría que adaptarse a los cambios del cuerpo y sus necesidades

Toda mujer y sus parejas experimentan cambios en sus relaciones sexuales, cuando se convierten en padres, sus relaciones sexuales en la mayor parte de los casos sufren bajas por el cambio físico, biológico y psicológico, pero, sobre todo una de la más importante el cambio emocional.

A lo largo del embarazo existen momentos muy diferente y cambiantes en el tiempo respecto al deseo sexual y las sensaciones. Estas transformaciones, además, varían de unas personas a otras y de un embarazo a otro.

Por otra parte, la sexualidad es muy importante en la vida de las personas y es muy frecuente que, por pudor, pena y a veces tabúes las mujeres embarazada no se atrevan a formular preguntas en cuanto a su vida sexual.

De igual forma, se pueden tener tabúes, sobre las relaciones sexuales durante el embarazo, porque se piensa que se le hace daño al bebe o también se puede escuchar que la libido de la mujer se pierde un poco, como sexóloga podría decir que son mitos que van más allá de la realidad, por eso te voy a recomendar varias posiciones sexuales que te harán tener una vida íntima placentera durante el embarazo.

EL PERRITO

  • Esta posición permite cambiar la profundidad de la penetración según la sensibilidad de la futura mamá evitando así relaciones dolorosas o una penetración muy profunda.

  • Ni el cuerpo de la pareja ni el colchón aplastarán la barriga.

  • La mujer no tiene que realizar ningún esfuerzo.

  • El hombre puede acariciar el clítoris de su pareja o la mujer puede estimularlo ella misma durante la relación.

LA CUCHARA

  • Es la posición ideal durante todo el embarazo. La penetración es poco profunda y, por lo tanto, poco dolorosa para la mujer si es sensible.

  • El contacto entre los dos cuerpos es total: es posible acariciarse, besarse y abrazarse.

  • En esta posición las manos están libres y disponibles para acariciar las zonas erógenas de la pareja.

UNIÓN DE LOTO

  • Esta postura permite mantener el contacto visual entre la pareja.  

  • Relajada y poco acrobática, la unión del loto permite una penetración profunda y un placer sin grandes movimientos ni esfuerzos.

  • El orgasmo puede ser muy intenso gracias a la penetración profunda y constante.

  • La mujer puede controlar la velocidad de los movimientos ondeando la pelvis.

EL SOÑADOR APASIONADO

  • Si a la mujer no le interesa una relación completa o siente dolor durante la penetración, la posición del soñador apasionado es ideal para dedicar un momento sólo para él. Acostado boca arriba, el hombre deja que sea la mujer la que tome las riendas.

  • La mujer puede escoger una posición cómoda.

  • Ideal para aquellas parejas que temen (erróneamente, pero que no pueden hacer nada por evitarlo) hacer daño al feto si mantienen una relación sexual completa.

EL COLUMPIO

  • La mujer controla todo: la penetración, el ritmo…

  • La mujer tiene las manos libres y puede aprovechar para acariciarse el clítoris durante la penetración. Además, al darle la espalda a su pareja, ¡puede hacerlo sin que él se entere!

  • Desde el punto de vista masculino, el “paisaje” es muy placentero: las nalgas de la mujer y la sensación de dejarse dominar pueden resultar muy excitantes para el hombre.

AMAZONA AL REVÉS

  • El hombre no tiene que apoyar los brazos y, por tanto, tiene las manos libres para acariciar las nalgas de su pareja. Además, puede controlar el ritmo de la relación ondeando la pelvis y levantado las nalgas de su pareja.

  • La mujer puede agarrar las rodillas de su pareja para sostenerse y apoyar la barriga en sus piernas.

  • Aunque parece que la mujer controla el movimiento son los brazos del hombre los que la levantan y realizan las entradas y salidas dejando a la mujer la posibilidad de controlar la profundidad de la penetración sin cansarse demasiado.

LA POSTURA DEL INDOLENTE

  • Esta postura es especialmente cómoda ya que la mujer, entre de pie y sentada, puede mantener su propio sin demasiado esfuerzo.

  • La barriga está de frente a las piernas del hombre; así no hay riesgo de hacer daño a la mujer y el hombre puede realizar todos los movimientos.

  • La penetración es gradual y es la mujer quien la controla: esto le permite pararse si comienza a sentir alguna molestia.

  • La mujer tiene las manos libres y puede acariciarse.

  • El hombre puede llevar a la mujer con sus manos o no hacer nada, dejándose dominar por ella y mirando como suben y bajan sus nalgas.

 

 

 

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